Lino Ibañez Diaz

LINO IBAÑEZ DÍAZ

Por: Édgar Caballero Elías

Lino y Calixto Ibáñez. (Archivo Blasco Ibáñez J.)

La música es una forma de vida. Es una cultura. Es la única religión que no tiene ateos y es también, un lenguaje universal, inagotable, que no deja de brindarnos alegría.

Así hemos querido empezar recordando al maestro Lino Ibáñez, prolifero compositor, nacido en Puebloviejo, el Viejo Pueblo de la Ciénaga de la Época de la Conquista y de la Colonia, situado al norte del departamento del Magdalena a 4 km de Ciénaga, 35 de Santa Marta y a 56 de Barranquilla sobre la Troncal del Caribe entre el mar Caribe y la Ciénaga Grande, en el seno de una familia humilde pero de ejemplar hogar, formada por José Nicolás Ibáñez y Juana Bautista Díaz, el 4 de abril de 1918. Calixto, Blasco, León, Mireya, María Elina y Sara Hortensia eran sus hermanos.

La música es una forma de vida. Es una cultura. Es la única religión que no tiene ateos y es también, un lenguaje universal, inagotable, que no deja de brindarnos alegría.

En una escuela de su lugar de nacimiento hizo sus estudios primarios y en el Instituto San Juan del Córdoba, de Ciénaga, hasta cuarto de bachillerato. De regreso a su pueblo después de su paso por el Liceo Celedón de la ciudad de Santa Marta, trabajó como profesor durante los años 1937 y 1939.

Fue un músico empírico que llegó a tocar guitarra por su experiencia personal viendo a su padre guitarrear con amigos que llevaba a su casa. Así nació su pasión por la música a edad muy temprana y así también nacieron sus primeras canciones y casi que jugando con la guitarra comenzó a componer boleros, porros, paseos y otros.

Víctor Roberto Pereira: 
Dueño de la emisora Ecos del Córdoba

Al lado de Guillermo Buitrago, Olivo Palacio y Ricardo Lacera, se presentaban en la emisora Ecos del Córdoba de Víctor Roberto Pereira Zamora, cuatro sonoras guitarras que hacían las delicias de un público que los estimulaba con sus vítores y aplausos. Se casó en Ciénaga con Yolanda Jimeno, viviendo un tiempo en esta ciudad. Después se radicaron en Sevilla, Zona Bananera, donde residía su hermana Mireya.

Mireya Ibañez Diaz

Posteriormente, al parecer por problemas familiares, decide alejarse de su esposa, separándose más tarde de ella. Nunca comentó sus problemas sentimentales.

En Ciénaga, ciudad que lo acogió con los brazos abiertos, desarrolló toda su trayectoria musical y dio rienda suelta a su talento y producción. De verdad daba gusto verlo componer sus canciones y como disfrutaba cada momento su inspiración en ellas. Cantaba y se acompañaba de la guitarra, tenía siempre en mente el montaje de sus canciones cantándolas con un estilo especial. Su obra, amplia y la mayoría de ellas románticas, entre las que se encuentran distintos géneros musicales, aún permanece inédita: boleros, paseos, merengues, bambucos, pasillos, cumbias, valses y rancheras. Todo un potencial musical que hacen parte de ese gran legado que nos dejó Lino Ibáñez.

Lino Ibáñez y Jorge Caballero, principal difusor de su música.

Uno de sus más destacados exponentes fue Jorge Caballero Elías, quien se convirtió en su principal divulgador de su música dando a conocer muchas de sus canciones desconocidas, amigo personal de él y de muchas tardes de bohemias con el maestro, con quién tuvo una estrecha, espontánea y sincera amistad donde la música, las canciones como las anécdotas y sobre todo la espontaneidad, eran los elementos principales.

Caballero y Góngora.

Uno de sus más destacados exponentes fue Jorge Caballero Elías, quien se convirtió en su principal divulgador de su música dando a conocer muchas de sus canciones desconocidas, amigo personal de él y de muchas tardes de bohemias con el maestro, con quién tuvo una estrecha, espontánea y sincera amistad donde la música, las canciones como las anécdotas y sobre todo la espontaneidad, eran los elementos principales. 

Hispano Góngora. Efraín Burgos

Trío cienaguero.

Trío Visbal.

Trío Montecarlo.

Trío Tercera Generación.

Le cabe a Lino Ibáñez el haber sido creador de grandes boleros que han sido interpretados por varios de sus amigos y acompañantes, infortunadamente los boleros que habían sido escogidos por Caballero e Hispano Góngora, no alcanzaron a ser grabados por la muerte de Hispano unos días antes. 

«Caballero y Góngora» sería la razón social de ellos cuando se disponían realizarla en la disquera Sonolux, de la ciudad de Medellín, entonces una de las más importantes compañías discográficas en Colombia, junto a Discos Fuentes y Codisco

En las grabaciones de Efraín Burgos García e Hispano Góngora, se encuentran los temas OfrendaBoberías Tu mayor castigo. La interpretación del Trío Cienaguero, de mucha suficiencia y altura, le dió un toque magistral, exquisito, al grabar en su homenaje 15 de sus más seleccionados temas en los que se incluyen boleros, paseos, bambucos y rancheras. Así mismo el Trío Visbal y el Trío Montecarlo también se ocuparon de sus canciones, igualmente el Trío Tercera Generación le dio realce a sus obras interpretándole su música. No obstante su importancia musical Lino jamás tuvo preferencias de figuración. Fue una persona modesta y sencilla que estuvo siempre a la sombra sin nunca recibir el verdadero mérito que mereció. Era romántico por naturaleza y siempre llevó en el alma a su primer amor, un amor que lo marcó sentimentalmente y a quien le compuso la mayoría de sus canciones sin mencionarla nunca en ninguna de ellas, sin embargo, a ella le cantó hasta su muerte gentiles cantos de amor siempre dirigidos a su amada mujer por la que nunca pudo superar esa crisis de amor. No es del caso ahondar en su drama, pero en su vida hubo un golpe que lo acabó moralmente, un golpe emocional del cual no se pudo recuperar.

Fue un músico marcado en la parte humana y sus canciones románticas responden a momentos de inspiración, manifiestan amor en grandes dosis y algunas de ellas más que cantarlas las susurraba… Las historias de sus canciones, son a veces tan o más importantes que las canciones en sí misma y siempre será un placer creciente asomarse a la intimidad de esas letras. En el vals Te quiero y tú lo sabes, por ejemplo, hay una declaración de amor incondicional como un amor a toda prueba que tiene frases tan bellas como esa de Te quiero, sí y tú lo sabes / Con un amor inmenso y sin igual / Con un amor inmenso como el cielo / Con un amor inmenso como el mar. La lírica completa de esta canción dice:

 

Escucha la canción dulce y sentida,
Que hoy vengo a tu ventana musitar,
Para decirte a ti, mujer querida
Que tengo un corazón que sabe amar.

Me tienes de tu encanto prisionero,
Y vivo suspirando por tu amor
Y solo… alcanzo a murmurar
Te quiero, te quiero, muñequita con ardor.

Te quiero, sí y tú lo sabes
Con un amor inmenso y sin igual,
Con un amor inmenso como el cielo
Con un amor inmenso como el mar

Cada composición de Lino responde a los momentos de inspiración en las que se refleja sus propias vivencias, detrás de ellas hay una historia que en muchos casos es interesante y en otros, verdaderamente apasionante. Al componer pensaba siempre en su amada para llevarla a las cuerdas de su guitarra. Así, y para su propio repertorio, compone los boleros Quieras o noDéjame decirtePara queVida míaQue murmurenBésame mucho. El pasillo Un desengaño más. Los paseos El camarónModera tú caminao, el vals Todo en la vida se paga, y otros temas dónde se encuentran también páginas de una ternura inmensa y cariñosa con nombres sugestivos como Viviré recordandoSoñando despiertoDejen que viva mi vidaDime, habla, cuéntameQuieras o noTe quiero y tú lo sabesIndiferenteUn desengaño másVida míaMentira que me olvidasteBésame muchoDéjame decirteCuando vuelvas Llevo tu recuerdo.

Así como las anteriores hay otros temas que, como a veces sucede, se convierten todas en favoritas: No me despiertes por favorCuando regresesBoberías y especialmente este bien logrado poema que es Ofrenda, donde demuestra una vez más, esa enorme nobleza de corazón.

Yo no te ofrezco que te voy a dar el cielo
Ni tampoco que te voy hacer una casa en el aire
Ni mucho menos que te voy a bajar una estrella
Para que te veas más bella y se aumente tu donaire

Tampoco esperes que te regale la luna
Convertida en prendedor, para adorno de tu pelo
Solo te ofrezco un corazón noble y sincero
Que habrá de amarte muchachita eternamente
Y que le diga a cada instante que te quiero

No voy a bajar… la luna
Ni tampoco las… estrellas
Tú no necesi…tas de eso
Para que te veas… más bella- bis 

¿Quién no ha tarareado entre sus colegas y amigos, aún sin sabérsela completa, la letra de ese bolero mezcla de desdén y de un profundo desengaño llevando en el fondo un amor para no olvidar nunca? Martirio, es otra canción que narra precisamente una sufrida historia de amor que golpeó fuerte su vida:

Mil veces he tratado de olvidarte
Mujer sin corazón y sin entrañas
Te burlas de mi amor y de mi suerte
Y sin piedad, en mi dolor te ensañas

Bien sabes que mi vida es un martirio
Y gozas cuando ves que ando desecho
Llevándote mujer en mi delirio
Para calmar, la angustia de mi pecho

Y bebo y me emborracho, tan solo por abogar
Tu nombre y tú recuerdo, que me han hecho tanto mal
Pero solo consigo, hundirme en el abismo
En el profundo abismo del dolor.

Dios quiera que mañana no sea tarde
Para llorar mujer arrepentida
La forma tan cruel y tan cobarde
Como dejaste tú, toda mi vida!

Luego de un buen surtido de canciones en todos los ritmos de Colombia y con ese estilo característico que sabía imprimirle, vienen otras canciones como Tu mayor castigo donde le plantea a su morena en una hermosa forma con el brazo entregado y sincero, un suicidio de esta manera, que es una verdadera joya folclórica llevada al acetato en ritmo de paseo:

Voy a tomarme un veneno
Porque no quiere ser mía
Para que el remordimiento
Te persiga noche y día…

Y cuando tú me recuerdes
Que ya no tengas reparación
El daño que me has causado
Mujer ingrata con tu traición
Será tu mayor castigo
Saber que nunca más me verás;
Pidiéndome que te quiera
Y reprochándote tu maldad…

El día que yo me muera
Que no me lloren tus ojos
Porque vendré de la tumba
Para que sientas mi enojo
Y cuando tú me recuerdes
Que ya no tengas reparación
El daño que has causado
Mujer ingrata con tu traición…
Será tu mayor castigo
Saber que nunca más me verás;
Pidiéndome que te quiera
Y reprochándote tu maldad.

El maestro Lino Ibáñez era un gran compositor. Difícil de superar. Hombre valiente, inspirado e inspirador, que hizo de su tragedia sentimental y personal el más sincero arte. Las letras de sus canciones tienen un profundo toque poético… Narran tristezas, sentimientos, dulzuras, tragedias, alegrías y sufrimientos cantándole a su amada que tanto lo ignoró, pero siempre con nobleza y respeto, sin nunca mencionarla en ninguna de sus canciones. Mañana cuando me vaya es un paseo con una picardía difícil de igualar. Eso de recordar en la muerte y pedirle permiso a Dios para echarle una vuelta a su amor despreciado solo es posible en un hombre de sensible imaginación y de un corazón demasiado humano.

Mañana cuando me vaya
Mañana cuando me vaya para siempre
Que entierren mis despojos todos los recuerdos que en vida te di
Porque no quiero que lloren, no quiero que lloren esos ojos tuyos
Que con amor me miraron, que fueron mi encanto, que fueron mi orgullo

¡Ay! que fueron mi encanto, que fueron mi orgullo
Que fueron mi encanto mujer, ay que fueron mi orgullo

Cuando esté en el otro mundo, cuando esté en el otro mundo y te recuerde
Pediré permiso a Dios para que sea un instante venirte a mirar
Para contemplar tus ojos, esos lindos ojos, que son esos tuyos
Que con amor me miraron, que fueron mi encanto, que fueron mi orgullo

¡Ay! que fueron mi encanto, que fueron mi orgullo.
Que fueron mi encanto mujer, ay que fueron mi orgullo.

En sus canciones también hay páginas simpáticas que reflejan en sus letras esa jocosidad propia del caribeño nuestro: Mujeres, es una cumbia que nos lleva a recordar hechos pasados y que invita a sentir algún tipo de emociones!:

Un consejo voy a dar a las mujeres,
A las mujeres casadas y solteras – bis
Que vienen los carnavales,
Con sus líos y peloteras – bis

Mujeres, no se molesten
Si sus maridos se van
A bailar los carnavales,
El miércoles volverán

Ustedes, deben hacer
Como dice el padre Rada
Si tu marido te falta
Fáltale y no debes nada

Mujeres, déjenlo gozar
Mujeres, déjenlo bailar
Mujeres, déjenlo bailar
Mujeres, déjenlo bailar…

Lino fue un pintor de la realidad que siempre idolatró a su mujer, a quien pintó en su decadencia cantándole de esta manera en uno de sus boleros más conocidos donde la describe como fue en su vida. La interpretación del Trío Cienaguero, de mucha suficiencia y altura, le dio un toque magistral, exquisito, al grabar en su homenaje Caricatura

Después de tantos años de no verte,
Ayer te contemplé cuando pasabas,
Y aquella imagen que de ti guardaba
Que diera a mi existencia colorido,
Sentí que brutalmente se quebraba

Y sin quererlo yo, se me escapó un gemido.

Su cuerpo en otros tiempos tan airoso,
Al peso de los años se inclinaba
Y todo aquel dechado de hermosura
De sol y galanura tormento de mi vida
Hoy sólo es un dibujo tan grotesco
Que bien pudiera ser, Caricatura.

Las letras de sus canciones hablan, cuentan historias y algunas de ellas llaman a la angustia y la desesperación, pero también sus anhelos y esperanzas expresadas en su música cantándole a las cosas reales, capaz de decir lo que siente por una mujer. En el bambuco Indiferente muestra ese estado de sufrimiento mezcla de todas esas emociones de Lino. Esta es otra pieza, excepcional de él sencillamente maravillosa. ¡Que sensibilidad y arte!

Así como la luna
Que tras los cerros Viene saliendo,

Así dentro de mi alma
Morena linda viene naciendo
Un cariño tan grande
Que por tu culpa ya está sufriendo…

Sufriendo porque solo
Para mí solo son tus desdenes,
Porque ni una mirada
Enamorada para mí tienes
Esta desesperanza
Negra y profunda que mi alma siente,
Es porque tú te muestras… indiferente,

La ráa, la ráa… índiferente
La ráa, la ráa… indiferente   – bis

Esa persistencia que tuvo Lino en su amor por ella también la dejó plasmada en otro de sus cantos. La Cartica es un paseo donde describe detalladamente los hechos que ahí narra en una carta con versos emocionantes sus intenciones sentimentales con su compañera:

Una cartica voy a escribirle- bis
Para decirte vidita mía
Lo que te quiero lo que yo anhelo,
Lo que yo espero de ti mi cielo

Que eres mi dicha y mi alegría

Para que tu veas que mis intenciones- bis
Son las más buenas ahí te las digo
Mañana mismo morena mía,
Mando a la porra mi soltería

Si es que tú quieres irte conmigo

Pa’ que veas que sí es cierto
Te escribo en papel sellado
Con estampillas y sellos
Que ante el notario he anotado- bis

La versatilidad de ese gran compositor puebloviejero, pero cienaguero de alma y corazón, la expresó en esta bella canción ranchera de género popular que lleva por título Dejen que viva mi vida. Canción que tuvo en su momento una preferencia especial por sus intérpretes que la consideraban un tema obligado en su repertorio.

Dejen que viva mi vida,
Dejen que beba o me muera,
Dejen que haga lo que quiera
Que a nadie le viene ni a nadie le va…
Si me la paso bebiendo, en vano
Queriendo su amor olvidar

Si hay quien critique mi vida,
Es porque en el alma, no lleva una herida
De esas que sólo amarguras,
Y horas de locuras… nos suelen dejar.

Dejen que viva mi vida,
Dejen que llore o que ría,
Dejen que esta vida mía,
La arrastre llorando, por una mujer,
Que se ha metido en mi vida
Dejándome sólo, un gran padecer.

Lino Ibáñez era un manantial de creación inagotable, un compositor casi de un único tema que vertió en distintos géneros, acertó en cada uno de ellos honrado en sus canciones por los grupos musicales y amigos que se ocuparon de su obra que perdurará en el tiempo para los que tienen corazón. Tenía la particularidad de ser demasiado humilde, vivió en sorprendente modestia, no obstante sus reconocidas actitudes artísticas. Falleció el 6 de enero de 1992 en la ciudad de Barranquilla víctima de un infarto cardíaco cuando se encontraba en compañía de una familia con quien vivía. Su hijo Blasco se hizo cargo de los gastos fúnebres para llevarlo a Ciénaga a su casa, la de Mireya su hermana, y sepultado en la tumba de los Ibáñez en el Cementerio San Miguel, dejando un patrimonio musical que debería ser reconocido por las entidades culturales.

Blasco Ibañez Jimeno

No quiero concluir este trabajo, sin destacar la labor que ha venido realizando Blasco Ibáñez Jimeno en la obra de su padre, Lino Ibáñez Díaz, hace más de 5 años, y ha hecho una curaduría de la misma, en la que ha seleccionado, recopilado y registrado su maravillosa obra musical. En esta tarea de dar a conocer la obra musical abrió un canal digital en YouTube, bajo el nombre de “Lino Ibáñez Díaz”, igualmente tiene a disposición de sus seguidores, y del público en general, una página web, https://productions.blascoibanez.co/

Así mismo publicita todo ese esfuerzo a través de otros canales digitales como Twitter, Instagram y Facebook. La idea de las publicaciones de su padre está inspirada más que todo en rendirle un tributo a su memoria y luego darla a conocer a las nuevas generaciones que no la conocen.

Es de anotar que a finales del año pasado, Blasco lanzó al mercado el primer Álbum BÉSAME MUCHO, dónde recoge nueve obras musicales, bajo el género Jazz, que se puede escuchar en todas las plataformas digitales. También se encuentran en medio físico, muy solicitado por el excelente acabado de su carátula y el hermoso contenido melódico, en la voz de Blasco. Es un sentido homenaje que el intérprete hizo a su padre. Hoy, toda la obra musical de Lino Ibáñez Díaz, está protegida por los derechos de autor, gracias al registro que Blasco realizó ante la Dirección Nacional de Derechos de Autor.